Mulheres que amamentam os filhos têm menos hipoteses de sofrer enfartes
As mulheres que amamentam os seus filhos correm menos riscos de vir a sofrer de enfartes, revela um estudo publicado na revista britânica New Scientist.
Segundo a autora do estudo, Alison Steube, da Escola Médica de Harvard, nos EUA, durante a gravidez, a mulher armazena mais gordura e aumenta o nível de ácidos gordos que circulam no sangue.
Ao alimentar o bebé com o leite materno, "as mães podem converter essas reservas de energia em nutrientes para os seus filhos", acrescentou.
Realçou que "amamentar não só é bom para os filhos, como também para as mulheres".
A investigadora recomenda um período de amamentação entre três meses a um ano, depois do parto.
O estudo foi apresentado num congresso em São Francisco e realizado a 96.648 enfermeiras que deram à luz entre 1986 e 2002.
Concluiu-se que, para além dos benefícios para o bebé, como o reforço do sistema imunológico, as mães também sentem uma melhoria de saúde.
Esta diferença, segundo o estudo, manteve-se à margem de outros factores de risco como o historial médico familiar, a dieta e o exercício.
Elena Dalrymple, directora da revista Mother&Baby recordou que "há inumeráveis razões pelas quais é melhor amamentar" em detrimento do leite farmacêutico, entre elas, "a melhoria da nutrição do bebé e a criação de um vínculo entre a mãe e o filho".
SZG.
Lusa/Fim Londres, 14 feb (EFE).- Amamantar a un recién nacido beneficia no sólo la salud del bebé, sino también la de la madre, según un estudio publicado hoy en la revista británica "New Scientist".
Hasta ahora se sabía que la leche materna tiene muchos beneficios para los niños, como reforzar su sistema inmunológico, pero ahora se ha comprobado que las madres también experimentan una mejora en su salud.
Alison Steube, de la Escuela Médica de Harvard (EEUU), dirigió un estudio con 96.648 enfermeras que habían dado a luz entre 1986 y el 2002.
El análisis de los datos indica que las que habían pasado al menos dos años amamantando a sus hijos tenían un 19 por ciento menos de riesgo de sufrir un infarto que las que no habían dado el pecho a sus hijos.
Esa diferencia se mantenía al margen de otros factores de riesgo como el historial médico familiar, la dieta o el ejercicio, según indica el estudio, presentado en un congreso médico en San Francisco.
Según Steube, en el embarazo la mujer almacena más grasa y aumenta el nivel de ácidos grasos que circulan por la sangre.
Al alimentar a los bebés con leche materna, "las madres pueden convertir esas reservas de energía en nutrientes para sus hijos".
"Amamantar no es sólo bueno para los bebés, también lo es para las madres", apuntó la investigadora, que recomienda un periodo de lactancia de entre tres meses y un año tras el parto.
Elena Dalrymple, directora de la revista "Mother & Baby", recordó que "hay innumerables razones por las que es mejor dar el pecho" que leche de farmacia a los infantes, entre ellas una mejor nutrición del pequeño y la creación de un vínculo entre madre e hijo.
Dalrymple señaló que, pese a que la ciencia avala sobradamente los beneficios de la lactancia natural, falta apoyo público.